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lunes, 10 de diciembre de 2007

Cuando los niños mienten.

Los niños pequeños de entre 3 y 5 años, suelen confundir la realidad con la fantasía. Por eso, cuando juegan crean un mundo casi tan real como la vida, y les gusta hacer cuentos e inventar historias. En esta edad es cuando hacen a los padres cómplices de sus juegos y pretenden que participen de su mundo y su realidad. Según la psicóloga infantil Alejandra Muñoz, para mentir tiene que haber una intención y un objetivo, lo que recién se establece con el desarrollo del pensamiento a los 6 años, donde el niño ya es capaz de discriminar la verdad de la mentira.
Aunque no siempre está conciente de lo que es mentir, muchas veces lo hace para evitar un castigo o llamar la atención. “Si bien, moralmente la mentira es mala, primero hay que evaluarla de acuerdo al contexto, ya que tiene que ver más con el entorno que rodea al niño que con una intención de él. En forma espontánea tiende siempre a decir la verdad, en cambio la mentira se aprende, y es un recurso muy usado de salvación de situaciones”
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martes, 9 de octubre de 2007

Los secretos de la medicina antroposófica.

VIVIANA RODRÍGUEZ, ACTRIZ:

"Te enseña a solucionar los problemas"

Agatha es hija de la actriz Viviana Rodríguez, tiene dos años y medio y todas las paredes blancas de su casa pintadas con lápices de colores. Ve televisión en inglés. No va al jardín infantil. No come carne, sólo pescado. Le encanta el sushi. Y su pediatra es un médico antroposófico.

"Yo conocí este tipo de medicina en un desespero", cuenta Viviana. "Cuando Agatha nació tuvo una de esas infecciones que tapan los lagrimales. Y durante 15 días no pudo abrir los ojos, a pesar de que la llevé a los mejores oculistas y le puse cremas antibióticas. Me empecé a angustiar, a angustiar... y así comenzó la búsqueda de un especialista que me habían recomendado, el doctor Boldrini. Aunque él ya no atiende pacientes nuevos, conseguí llegar a su consulta, me dio unas gotitas y me dijo: 'Le vas a dar cinco de éstas cada cinco horas, y de éstas otras, una en la mañana y una en la noche'. Al día siguiente Agatha tenía los ojos abiertos".

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martes, 11 de septiembre de 2007

¿Tienes sentido del humor?

"Ser más de lo mismo en una sociedad plagada de exitismos, competencia mal entendida e individualismo, hoy por hoy...no cuesta mucho. Hacer la diferencia en el seno de nuestra familia es generar un aporte y cambio al modelo tan perverso de relaciones interpersonales en las que nos sumimos. Lo que somos y como actuamos es lo que nuestros hijos emulan ...y eso queda muy claro en este video. Este artículo referido al sentido del humor es una excelente guía para estimularlo en vuestros hijos...y un buen recordatorio para que no nos tomemos tan en serio."

atte
Christian Andrada D.


Algunos juegos y actividades que nos permitirán educar el sentido del humor en nuestros hijos:
  • Guerras de cosquillas.
  • Batallas de almohadones.
  • Jugar al escondite dentro de casa.
  • Hacer ejercicio físico juntos.
  • Esperar a papá o a mamá escondidos por casa y darle un susto.
  • Ver juntos películas de risa.
  • Hacer comentarios divertidos manteniendo nuestra expresión seria.
  • Salir a pasear y a jugar.
  • Contar chistes.
  • Hacer preguntas aparentemente absurdas: ¿alguien quiere un helado de anchoas?, etc.
  • Vestirnos intencionadamente con una prenda al revés o con dos zapatos distintos.
  • Leer juntos cuentos o cómics divertidos.
  • Contar anécdotas de nuestra infancia.
  • Recordar las cosas divertidas que nuestros hijos hacían cuando eran bebés.
Son sólo algunas ideas que nos permitirán responder a la gran necesidad de alegría que nuestros hijos y nosotros tenemos.

Seamos conscientes de que
el sentido del humor nos permitirá ser una familia que acepta la vida tal y como es (¡aunque no se conforme con ella!), aportando soluciones creativas ante situaciones que de otro modo mermarían nuestras relaciones o nuestros estados de ánimo.

Atrevámonos a ser divertidos, seamos capaces de reírnos de nuestros propios errores y de nuestras propias incapacidades mostrando a nuestros hijos cómo crecer y mejorar como personas sin perder el sentido del humor.

Esto es sólo parte del artículo, velo completo aquí


miércoles, 5 de septiembre de 2007

Los temas omnipresentes en las familias.


Por NEVA MILICIC,

sicóloga

Este título fue tomado en préstamo del maravilloso libro del escritor portugués y Premio Nobel de Literatura José de Saramago, llamado "Las pequeñas memorias", un relato magistral de los recuerdos de infancia del autor. Escrito con poesía y belleza, va dando cuenta de la percepción de un niño de los hechos y situaciones que marcaron su infancia.

Cuando se escucha y observa a cada familia, es posible observar la presencia de temas recurrentes, es decir, temas que aparecen con mucha frecuencia en la mesa de conversaciones familiares. En la medida en que se va conociendo el mundo interno de una familia, se va percibiendo que hay temáticas que marcan su historia y que dejarán su huella en el moldeable siquismo infantil.

En algunas familias la presencia de estos temas es enriquecedora; se centra, por ejemplo, en lo que hicimos en las vacaciones, o en los libros que se leyeron y releyeron, las recetas de cocina que se cocinaban con frecuencia, en las anécdotas familiares o en los paseos en bicicleta. Estas familias crean un ambiente cordial y nutritivo, lleno de pequeñas y reiteradas historias familiares que hacen parte de la cultura familiar.

Cuando los niños son pequeños, las conversaciones son sobre sus logros y aprendizajes, o sobre sus representaciones, la mayoría de las veces muy simples, en que ellos actúan para sus padres y sus tíos en forma reiterada y posiblemente con no mucho talento; en este contexto se sienten acogidos por el amor incondicional de la familia.

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lunes, 20 de agosto de 2007

¿Por qué mienten los niños?


Cuando el niño empieza a tener mayor conciencia de la realidad, a partir de los 6 años, y se da cuenta de que, a veces, alterando la verdad puede conseguir ciertos beneficios, empieza a moldear la realidad para obtener cosas, comienza a intentar engañar a los papás y es ahí donde la mentira puede ser un peligro serio.

A medida que el niño va creciendo, es más fácil que recurra a mentiras interesadas, por ejemplo, para evitar responsabilidades o castigos por sus acciones. Si bien esta es una estrategia natural que el niño ocupará, va a depender del manejo que realicen los padres si se convierte en algo permanente o pasajero.

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domingo, 5 de agosto de 2007

¿En qué crees?, ¿Por qué vives?


Por NEVA MILICIC sicóloga

En su libro "Escucha mi voz", la escritora italiana Susanna Tamaro plantea: "A cada niño que nace se le debería entregar un pergamino con dos preguntas fundamentales, que son a las que de alguna forma cada persona debe responder durante su vida. Estas preguntas son: ¿En qué crees? y ¿Por qué vives? Y posteriormente, con ese mismo pergamino –conteniendo todas las acciones realizadas durante nuestra vida– habría que presentarse ante la muerte".
Estas dos preguntas, sin duda, están conectadas entre sí, ya que de alguna manera lo que creo determina el ¿por qué? y el ¿para qué vivo?
Si usted cree que lo que hace por su familia es importante, trabajará con energía para hacer cosas que la beneficien, para mantenerla unida, arreglar la casa para que se vea más bonita, y lo que es más esencial, pondrá su energía en construir un espacio en que las personas que viven en ella encuentren paz y felicidad. Y ante la primera pregunta, ¿en qué crees?, la primera creencia que ha de transmitirles a los niños es la certeza de saberse muy queridos y de ser muy queribles.
Los sistemas de creencias guían las acciones de las personas, sean ellas niños, adolescentes o adultos. Si usted, por ejemplo, cree que es posible ayudar a cambiar las cosas, se esforzará por hacerlo. Si, por el contrario, piensa que nada de lo que haga afectará realmente lo que sucede, podrá caer en una actitud pasiva o pesimista y paralizante.

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miércoles, 25 de julio de 2007

La memoria en los niños

Por Neva Milicic

Aunque la memoria ha sufrido un injusto desprestigio en la educación, debido a su mal uso y abuso en actividades memorizadoras sin sentido, no podemos olvidar que ella constituye una maravillosa función que nos permite traer y recuperar la información cada vez que es necesaria para actuar. Una de las funciones más relacionadas con la memoria es la atención, ya que sin duda memorizamos mejor aquello en que nos focalizamos más atentamente. Una buena clave para favorecer la retención es recordar que la atención es contacto visual: se focaliza hacia donde se dirige la mirada. Por lo tanto, si usted quiere que su hijo o hija se fije realmente en lo que le dice, mírelo(a) a los ojos y haga que se acostumbre a mirar a su interlocutor cuando le hablan. Eso, además de ser un excelente medio para focalizar la atención, es una señal de educación y ayuda a comprender en forma más eficaz los mensajes, porque la comprensión se fortalece con las claves no verbales.

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viernes, 29 de junio de 2007

Cómo lograr una autoridad positiva.

Tener autoridad, que no autoritarismo, es básico para la educación de nuestro hijo. Debemos marcar límites y objetivos claros que le permitan diferenciar qué está bien y qué está mal, pero uno de los errores más frecuentes de padres y madres es excederse en la tolerancia. Y entonces empiezan los problemas. Hay que llegar a un equilibrio, ¿cómo conseguirlo para tener autoridad?

He aquí algunos de los errores que disminuyen la autoridad frente a los hijos:


La permisividad. Es imposible educar sin intervenir. El niño, cuando nace, no tiene conciencia de lo que es bueno ni de lo que es malo. No sabe si se puede rayar en las paredes o no. Los adultos somos los que hemos de decirle lo que está bien o lo que está mal. El dejar que se ponga de pie encima del sofá porque es pequeño, por miedo a frustrarlo o por comodidad es el principio de una mala educación. Un hijo que hace "maldades" y su padre no le corrige, piensa que es porque su padre ni lo estima ni lo valora. Los niños necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices.

Ceder después de decir no.Una vez que usted se ha decidido a actuar, la primera regla de oro a respetar es la del no. El no es innegociable. Nunca se puede negociar el no, y perdone que insista, pero es el error más frecuente y que más daño hace a los niños. Cuando usted vaya a decir no a su hijo, piénselo bien, porque no hay marcha atrás. Si usted le ha dicho a su hijo que hoy no verá la televisión, porque ayer estuvo más tiempo del que debía y no hizo los deberes, su hijo no puede ver la televisión aunque le pida de rodillas y por favor, con cara suplicante, llena de pena, otra oportunidad. Hay niños tan entrenados en esta parodia que podrían enseñar mucho a las estrellas del cine y del teatro.
En cambio, el sí, si se puede negociar. Si usted piensa que el niño puede ver la televisión esa tarde, negocie con él qué programa y cuánto rato.

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martes, 26 de junio de 2007

La lectura: cómo contagiar ese virus tan beneficioso

Ves a tu hijo mirando la televisión, dando patadas a la pelota, hablando por teléfono...todo menos coger un libro y leer. La afición a leer, que los padres valoramos tanto, parece ser el último recurso para los chicos. Tu primer impulso es propinarle un reto., pero hay otros procedimientos, más lentos, pero más efectivos. La afición a leer ha de actuar por contagio porque cuando se contrae la afición a la lectura, es difícil ya curarse…

Algunos padres tienen la impresión de que sus hijos no leen jamás. Les parece que cualquier afición, dinámica o sedentaria, resulta más atractiva para los chicos que coger un libro. En consecuencia, nace en ellos el deseo de ver a los niños más aficionados a la lectura.
Nos estamos refiriendo, claro, a una lectura libre, no concebida específicamente como un aprendizaje, sino como un gusto, una afición, un hobby. Eveline Charmeux , en su obra "Cómo fomentar los hábitos de lectura", distingue dos clases de lectura: la lectura funcional y la lectura de placer. Mediante la primera, los lectores obtienen información, solventan situaciones. Es la lectura necesaria para resolver un problema, para conocer las reglas de un juego o un deporte, para saber cómo se monta una máquina. Mediante la segunda, se lee para divertirse, para pasar el rato, para explorar nuevos mundos. Es el tipo de lectura en la que el lector se deja llevar por las palabras, sin ningún tipo de propósito concreto que no sea el puro placer de sumergirse en un libro.

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miércoles, 20 de junio de 2007

Menos, es más.

Por Patricia May


El mayor lujo para un niño, no importa de qué clase social sea, es estar con sus padres tranquilos, entregados a estar con él, con el celular apagado. El mayor lujo para un adulto es volver a sentir su corazón, su naturalidad, su amor y sintonía con todas las cosas, su capacidad de disfrutar con cosas sencillas que no requieren de ir a algún lugar lejano, sino de hacer en cada momento acto de presencia donde exprese su calidez y dé lo mejor de sí, ya sea en una reunión de gerencia o pelando papas, puesto que lo que hace que algo sea grande y noble es la impronta que le ponemos, más que el acto exterior en sí.
Para leer completo este interesante artículo, pincha aquí

viernes, 15 de junio de 2007

La letra con sangre NO entra. (Parte 2)

Por Neva Milicic
Sicóloga

"El hipocampo es particularmente vulnerable al continuo estrés emocional por los dañinos efectos del cortisol. Bajo estrés prolongado el cortisol ataca las neuronas del hipocampo, reduciendo el ritmo con que se agregan las neuronas e incluso reduciendo el número total, con un impacto desastroso en el aprendizaje". Este mismo autor cita un estudio realizado en el año 1960 por Alpert, quien demostró que la ansiedad disminuye la habilidad para rendir en un examen. Los estados de ansiedad y depresión, tanto en niños como en adultos, requieren ser tratados. Niños aterrorizados por sus padres que los castigan por su bajo rendimiento se encuentran en riesgo de disminuir significativamente su capacidad de aprendizaje, deteriorando su relación con el aprender, además de los vínculos con sus padres y profesores. Un padre me decía "yo no quiero que a mi hijo le pase lo mismo que a mí, que aún tengo pesadillas del profesor de matemáticas del colegio, por lo que me humillaba".
Recuerde conservar el control cuando a su hijo le cuesta algo; equivocarse es parte del proceso de aprendizaje. La eficiencia para aprender también depende del interés por aprender, que hace aumentar la capacidad de concentración, pero todo ello supone que el niño confíe en su capacidad. Recuerde que la verdad es que "la letra con amor entra", y que aquello de que "la letra con sangre entra" no es más que la creación de una mente sádica; todas las evidencias van por la vía contraria.

miércoles, 13 de junio de 2007

La letra con sangre NO entra. (Parte 1)

Por Neva Milicic

Sicóloga

Uno de los mitos que más daño han producido en el aprendizaje de los niños y en su relación con el conocimiento y el aprendizaje es aquel que sostiene que "la letra con sangre entra". Un mito sin fundamento ya que, por el contrario, se ha demostrado que el cortisol que se secreta en estados de ansiedad disminuye la capacidad de aprender, y ciertamente cuando se castiga a un niño mientras estudia, ello le produce altos niveles de ansiedad.

Aunque suene un poco complicado, es imprescindible contar con esta evidencia científica, ya que ayudará a padres y a profesores a utilizar estrategias positivas para enseñar, y a desechar el uso de estrategias negativas. Con demasiada frecuencia nos ha tocado observar en la práctica clínica niños maltratados por sus familias o por el contexto escolar, porque les es difícil aprender. En nombre del "rigor" no sólo se les ha dañado sicológicamente haciéndolos sentirse incapaces, sino que se han dañado en su capacidad de aprender, desde su circuito neurológico.

Una mente alerta y un espíritu alegre llevan a fijar los aprendizajes y contribuye a que la información que está en la memoria operativa pase a constituir un aprendizaje, ya que ello depende del hipocampo.

Cuando existe un poco de cortisol, que eleva la ansiedad, se puede rendir eventualmente un poco mejor. Pero cuando hay un exceso de él, se bloquea o incluso se destruyen neuronas.

jueves, 19 de abril de 2007

El delicado equilibrio entre el dar y el recibir.

Revista Ya , 17 de Abril 2007

Por Neva Milicic, sicóloga

Qué damos? y ¿qué recibimos en la vida familiar? Los hijos aprenden en su familia muchísimas cosas; interiorizan valores, aprenden a generar vínculos personales y desarrollan un sinfín de habilidades específicas. Aquello que les es entregado, y que sienten que reciben de su familia, será lo que podrán traspasar a la suya en el futuro. De ahí la responsabilidad de pensar: ¿Qué les estamos entregando a nuestros hijos? y ¿qué no les estamos dando? Esta autoevaluación podrá ayudarnos a ampliar lo que los hijos reciben. Y esto no es trivial, ya que ello constituye la cultura familiar y es una herencia intergeneracional. Lo que la socialización familiar entrega es un elemento que influye significativamente en lo que se es y, a su vez lo que se será capaz de dar en el futuro a los propios hijos.

Si bien los seres humanos tenemos una gran libertad para reinventarnos y para desarrollar aspectos que a lo mejor en la familia de origen no estuvieron presentes, sería ingenuo negar que lo recibido constituye un ingrediente esencial en lo que se llega a ser. Si en su familia la tolerancia y la ternura fueron aspectos insuficientemente desarrollados, resultará más difícil que usted transmita estos esenciales componentes de los vínculos afectivos a sus hijos, pero no imposible. Si es capaz de darse cuenta de qué es lo que faltó en la relación con sus padres, puede buscar formas de desarrollarlo, por ejemplo, yendo a terapia, o imitando los modelos familiares que a usted le parezcan que son más completos que el que usted tuvo. Ambos padres entregan a los hijos aspectos diferentes y aportan a la socialización y ella es enriquecida.

Se ha sostenido que las personas buscan en sus parejas aquellos aspectos que le faltaron en su familia de origen. Es decir, si usted siente que le faltó protección o seguridad en su infancia, tenderá a esperar que sea su pareja la que proteja y aporte la seguridad para fortalecer a la familia. Pero si alguien ha recibido demasiado poco, sería peligroso y dañino para la vida familiar esperar que sea el otro quien lo ponga todo. Cualquier relación para que sea satisfactoria para ambos requiere de un equilibrio entre el dar y recibir. Este ejercicio de pensar qué da y qué recibe en su vida familiar no lo transforme en una forma de agresión. Evalúe cuánto puede dar y cuánto puede recibir, y piense qué es lo que está faltando en su familia y cómo pudieran poner lo que falta entre todos. Aunque las fallas existentes se expliquen por su propia socialización, siempre puede mejorar. La familia puede ser una oportunidad para reparar y dar a sus hijos aquellos aspectos o carencias que se tuvieron en la infancia y así no repetir de generación en generación modelos de vida familiares poco satisfactorios. Recuerde que estamos influidos, pero no determinados.

jueves, 22 de marzo de 2007

Recomendaciones generales para facilitar, en el seno de la familia, la creación del gusto por leer.



  1. Cantarles a los niños desde muy pequeños, y acostumbrarlos a los juegos orales de origen tradicional.
  2. A partir del momento en que sean capaces de seguir el hilo de una lectura, leerles habitualmente, de manera efectiva, textos apropiados para ellos según su edad (poesía y narraciones).
  3. Acostumbrarlos a ver a sus mayores leyendo y comentando libros.
  4. Si ya saben leer, dejar libros apropiados al alcance de ellos.
  5. Realizar con ellos juegos y competencias que impliquen la lectura.
  6. Dejarlos escoger sus lecturas cuando quieran hacerlo, sin presionarlos.
  7. Interesarse en sus lecturas para comentarlas con ellos en diálogos constructivos, respetando sus gustos y opiniones.
Fuente: http://www.lecturaviva.cl

martes, 20 de marzo de 2007

Dientes y Plan AUGE


Ahora que nuestros niños tienen 6 años y están cambiando dientes y apareciendo molares, es necesario las visitas al dentista y el sellado de los molares. Esta última parte puede no ser muy barato, pero por el Plan AUGE contempla un plan de SALUD ORAL INTEGRAL PARA NIÑOS DE 6 AÑOS, que básicamente es:

Todos los niños de 6 años de edad tendrán acceso, en no más de 120 días desde la solicitud, a una consulta con el dentista para un examen de salud bucal en que se hará diagnóstico. El tratamiento garantiza la aplicación de sellantes, limpieza, pulido de dientes y aplicación de flúor. Tendrán derecho a tratamiento que garantiza obturaciones y radiografías hasta que salgan los cuatro molares definitivos, y se le otorgue el alta integral.

Entre otras cosas incluye:

  • Sellante
  • Atención de caries
  • Limpieza
  • Atención de Gingivitis
  • Kit de Salud dental (les deben entregar un cepillo de dientes y pasta dental)
  • Otros

Qué hacer:

En la Isapre, y en el módulo de programas médicos, indicar que tienen un niño de 6 años cumplidos, y que necesitan activar el AUGE Dental para él. Con la información que les soliciten, y con un bono de alrededor de $8.000, tendrán acceso a la atención en el prestador que la Isapre les indique.

Nota:

  • Los que ya sellaron sus molares deben consultar de todos modos.

martes, 13 de marzo de 2007

Las tareas escolares: ¿Cuánto contribuyen o perturban?


(Extracto)
Por Neva Milicic

Muchos padres hacen las tareas escolares de sus hijos cuando éstos se ven sobrepasados y saturados por las exigencias y demandas escolares, algo que supuestamente a ellos les corresponde sólo supervisar. Entonces surge la pregunta obvia sobre la utilidad de las tareas escolares, algo que es respondido en forma muy crítica - y después de una larga revisión de investigaciones sobre el tema- por Alfie Kohn, en su libro "El mito de las tareas escolares", que - hasta donde sé- lamentablemente no ha sido traducido al español.

Algunas de las razones que entrega para repensar el tema de las tareas para la casa son:

- Las tareas escolares constituyen una sobrecarga para los padres: Se ha demostrado que mientras más creativa es la tarea exigida a los niños, mayor es la sobrecarga para los padres, y que mientras más completo es el horario escolar y más recargada la jornada laboral de los padres, mayor es el riesgo que ambos se sientan abrumados por esta obligación y entren en conflictos que no pocas veces derivan en maltrato físico o sicológico.

- Constituyen un factor de estrés: Cuando los niños regresan a sus casas en su mayoría han trabajado más de siete horas, sin contar el tiempo de movilización y las horas dedicadas a las actividades extraprogramáticas. Un estudio publicado en 2002 en estudiantes secundarios mostró que mientras más horas pasaba un niño dedicado a sus tareas, más altos eran los índices de depresión, ansiedad y otros trastornos.

- Crean conflictos familiares: En una gran cantidad de familias los deberes escolares tienen un impacto negativo para la convivencia. Un estudio en niños entre tercero y quinto año básico reporta que un tercio de los padres reconoce gritar más de la cuenta a sus hijos mientras supervisan las tareas. Y éstos, a su vez, relatan sentirse muy ansiosos en la relación. Este fenómeno puede conducir a que el niño asocie aprendizaje con angustia. La pareja también suele resentirse por las inculpaciones recíprocas en relación con la forma en que se aborda el problema.

- Las tareas consumen mucho del poco tiempo disponible del niño para estar con sus padres: Esto es especialmente cierto con colegios muy demandantes o con niños con trastornos del aprendizaje.

En síntesis, no hay que permitir que las tareas dañen la relación con los hijos, ellas deben ocupar un espacio acotado. Las tareas son de los niños, no suyas. Crear hábitos y llegar a acuerdos es importante, pero recuerde que los escolares requieren de tiempo para jugar, socializar y desarrollar otras actividades que favorezcan sus intereses, y que necesitan un clima armónico para desarrollarse emocionalmente.