Cómo lograr una autoridad positiva.
Tener autoridad, que no autoritarismo, es básico para la educación de nuestro hijo. Debemos marcar límites y objetivos claros que le permitan diferenciar qué está bien y qué está mal, pero uno de los errores más frecuentes de padres y madres es excederse en la tolerancia. Y entonces empiezan los problemas. Hay que llegar a un equilibrio, ¿cómo conseguirlo para tener autoridad? He aquí algunos de los errores que disminuyen la autoridad frente a los hijos:
La permisividad. Es imposible educar sin intervenir. El niño, cuando nace, no tiene conciencia de lo que es bueno ni de lo que es malo. No sabe si se puede rayar en las paredes o no. Los adultos somos los que hemos de decirle lo que está bien o lo que está mal. El dejar que se ponga de pie encima del sofá porque es pequeño, por miedo a frustrarlo o por comodidad es el principio de una mala educación. Un hijo que hace "maldades" y su padre no le corrige, piensa que es porque su padre ni lo estima ni lo valora. Los niños necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices.
Ceder después de decir no.
En cambio, el sí, si se puede negociar. Si usted piensa que el niño puede ver la televisión esa tarde, negocie con él qué programa y cuánto rato.
Lee el artículo completo aquí

1 comentario:
JUNTO CON SALUDARLOS,AGRADEZCO EL TIEMPO QUE DEDICAN PARA HACER LAS NOTAS TAN ENTRETENIDAS Y EDUCATIVAS.....SIEMPRE LAS LEO
SALUDOS A TODOS
Publicar un comentario